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Eros y Psique: cuando el amor erótico se funde con el alma, surge el PLACER

eros y psique

Una historia con muchos elementos, que parte con los celos de Afrodita, que manda a su hijo Eros a matar a Psique, la hermosa, con una flecha. Pero éste, apenas la ve, se enamora y lanza la flecha al mar, llevándosela en un dudoso secuestro a su palacio (vean la actitud de Psique en el cuadro; claro que ella se supone que no le ha visto la cara al dios). En palacio, temeroso de la furia de su madre, la esconde y ama de noche, sin revelar su rostro ni identidad. Noche tras noche son felices en sus encuentros amorosos, llenos de pasión y ternura. Con el tiempo, ella le pide ver a sus hermanas, a quienes extraña mucho. Él se lo permite, mas advierte que celosas, tratarán de destruir su felicidad…

Las hermanas de Psique, muertas de envidia, le preguntan por su marido. Psique, al principio evade, pero termina por reconocer que no conoce su identidad. “Es un monstruo”, le dicen. “Sólo un ser vil y horrible ocultaría su rostro así”. Cuando regresa, Psique, curiosa y desconfiada, con una lámpara de aceite,antes del amanecer, ilumina el rostro de su amado Eros,  quien solía dormirse después de hacerle el amor. Maravillada, queda sin aliento al contemplar la belleza divina de su amante, el dios del amor, nada menos. En su asombrada distracción, deja caer sin darse cuenta una gota de aceite hirviendo sobre el rostro de Eros, que lo despierta y al descubrir que ella ha faltado a su promesa, la abandona, furioso y decepcionado.

Psique, desesperada, recurre a Afrodita, suplicándole que la ayude. La suegra, aún molesta con Psique (no olvidemos que la había mandado asesinar), le impone cuatro duras pruebas, incluído un viaje al Hades, en el que debe pedirle prestada un poco de belleza a Perséfone. Alguien secretamente la ayuda a pasar por el Cancerbero y pagar la tarifa del Barquero en esa travesía. Tengo sospechas fundadas sobre la identidad de ese ayudante misterioso, que no se dejó ver. Pero el mito también prefirió escribirse así. Y yo, por tanto, no diré quién sospecho fue el que la acompañó sin mostrar su rostro por ese amargo recorrido, impidiendo que se perdiera o fuera devorada por el perro de tres cabezas.

Psique logra que Perséfone le de algo de su belleza. En su desolación, abre la caja pensando  que tal vez con ese encanto adicional pueda recobrar a Eros. Pero ¡oh no!:  En la caja viene el sueño de Estigio.  Ella cae en ese sueño sin más. Y ése probablemente hubiera sido el triste fin de Psique sino fuera porque Eros, quien probablemente seguía de cerca todo lo que le acontecía, reaparece en escena, la cura de ese sueño (no olvidemos que es un Dios) y la perdona.

Finalmente, la pareja se reconcilia, y se casan, esta vez en una fiesta llena de alegría, en la que incluso Afrodita baila. A Psique, Zeus la transforma en diosa. El matrimonio pronto tiene una hija, y la llaman Placer…

¡Sí!: Placer…

Cuando el amor erótico se funde con el alma, surge el placer…

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