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Archivos mensuales de marzo, 2014

Ave Fénix

Ave Fénix

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En el día de la Poesía, Topazul recuerda a mi fallecido padre, Mario Castro Bustos, quien se sentía identificado con este poema, de mi autoría, publicado en Vivir y soñar (RIL, Santiago, Chile, 2005).

 

Ave Fénix

 

Hay un Sol Naciente más allá del Olimpo.

Es el Ave Divina que reencarna.

Sus plumas están perfumadas con la experiencia de lo que ha existido.

Va a purificarse entre las llamas para ofrendar el eterno ciclo.

Sólo ella ha asimilado el celaje del Universo mismo.

No hay mitos en su lenguaje, que es canto sabio, patético y limpio.

 

Sus alas se alzaron por sobre el tiempo en que Caos y Cosmos estaban unidos.

Sus ojos el conocimiento vieron sin pestañear ni evadirlo.

 

El vuelo lo sobreexcitaba: ni espirales ni torbellinos

sosegaron su apetito ávido de explorar el rumbo infinito.

 

Es el espíritu universal -suponía- o un dios astronauta, testigo

de su creación arbitraria, que genera y aborta, preciso.

Es quizás rostro del ser humano: un Prometeo perenne y altivo

con las entrañas ulceradas por picotazos y abismos

que espera, inmóvil, a su victimario y al redentor en camino.

 

 

Lo absoluto es Ave Fénix, sacerdote de la naturaleza

que, inmolándose, dona su ciencia y sabiduría al porvenir.

Simbólico ídolo del dualismo que no es material ni hierático.

Esculpida en su plasma, resucita y emerge, la visión del destino del ser humano.

Regresos

Regresos

bouguereau

Después de un alejamiento involuntario, en parte debido a las vacaciones, en parte a un insondable y misterioso problema técnico, quiere la musa que Topazul regrese ad portas del equinoccio.

El paso de las estaciones tiene siempre un sabor ligeramente pagano, a fiesta conjugada con el movimiento de la tierra: una especie de naturaleza mística deshojando sus encantos ante los ojos extasiados del hombre.

Nos sumamos al cambio de la tierra, a las hojas que lanzamos al suelo para vestirnos sólo de nuestra piel y cubrirla en algún tiempo de flores, mientras con no poca distracción sonreímos a héroes y faunos, dándoles la espalda lentamente.

¡Bienvenido Otoño!